CBCT en endodoncia para diagnóstico y planificación del tratamiento endodóntico

Ya llegó la nueva declaración conjunta sobre CBCT en endodoncia

En un artículo anterior les compartí que la Asociación Americana de Endodoncia y la Academia Americana de Radiología Oral y Maxilofacial estaban preparando una actualización de su declaración conjunta sobre el uso del CBCT en endodoncia y que valía la pena estar atentos. Pues bien, esa actualización ya llegó: fue publicada en hace poco en el Journal of Endodontics y esta semana la revisé con cuidado.

El documento no reinventa lo que ya sabíamos sobre el CBCT, pero sí incorpora evidencia acumulada en la última década y precisa criterios que antes eran más difusos. Para quienes leyeron el artículo anterior, este es el cierre de esa conversación y creo que vale la pena revisar qué cambió, qué se consolidó y qué nos obliga a repensar.

Un pequeño recap de la declaración anterior

Cuando escribí sobre el CBCT la vez pasada, el mensaje central del comité era que esta tecnología había ampliado enormemente nuestras capacidades diagnósticas, pero que su uso debía justificarse caso a caso. También mencioné que la declaración actualizada traería directrices más claras sobre cuándo usarlo de manera adecuada y segura.

La actualización cumple exactamente esa promesa. Su aporte más concreto no es técnico sino de criterio, ya que establece con precisión en qué etapas del tratamiento el CBCT es la modalidad preferida y en cuáles la radiografía convencional sigue siendo suficiente.

Lo que se consolidó esta vez

Varias de las aplicaciones que mencioné en el artículo anterior quedan ratificadas por la nueva declaración.

El CBCT de campo limitado es la herramienta de elección en estas situaciones:

  • Diagnóstico preoperatorio cuando los hallazgos clínicos y radiográficos son contradictorios o inespecíficos, con una sensibilidad más de 50% superior a la radiografía periapical para detectar lesiones.
  • Localización de conductos calcificados y manejo de errores iatrogénicos, donde las imágenes 2D no alcanzan a revelar la anatomía real.
  • Retratamiento no quirúrgico, especialmente ante sospecha de fractura radicular vertical, con sensibilidades cercanas al 88% y especificidades del 75%.
  • Cirugía endodóntica, para planificación preoperatoria y visualización de estructuras vitales adyacentes.
  • Traumatismos dentales localizados, donde supera a las técnicas convencionales en confianza diagnóstica y concordancia entre examinadores.
  • Reabsorciones externas e internas, para localización, diferenciación y definición del pronóstico.

Lo que cambia respecto a declaraciones anteriores

La dosis ya no es solo un tema de minimización, sino de optimización. El enfoque ha cambiado y ya no se trata de reducir la radiación a toda costa, sino de calibrarla según la tarea diagnóstica. Para casos complejos que requieren alta resolución, puede ser necesaria una dosis algo mayor, mientras que, para diagnóstico rutinario, los protocolos estándar o de baja dosis pueden ser suficientes, la clave es adaptar el protocolo al paciente y a la pregunta clínica.

Los delantales de plomo ya no se recomiendan. Esto no es nuevo, ya que desde 2023 la ADA y la AAOMR concluyeron que el uso de delantales y collares de tiroides en imágenes maxilofaciales es obsoleto, pero sí lo consolida como un estándar a seguir en la práctica. Pero ojo, porque en algunos países, como Estados Unidos, todavía son obligatorios por ley.

El CBCT no debe usarse como tamizaje. El documento es explícito y menciona que la tomografía solo está indicada cuando la radiografía 2D no puede responder la pregunta clínica. Esto responde directamente a la preocupación que planteé anteriormente sobre la necesidad de justificar su uso en cada caso.

La inteligencia artificial entra formalmente en la discusión. La declaración anterior no mencionaba esto, pero la nueva sí. La detección automática de lesiones periapicales, segmentación de estructuras, identificación de fracturas y clasificación de morfología radicular ya tienen aplicaciones publicadas. El CBCT será el insumo central de estas tecnologías en los próximos años.

Una reflexión desde el consultorio

Cuando escribí el artículo anterior cerré diciendo que debíamos esperar esta declaración. Ahora que llegó, lo que más valoro no es la lista de indicaciones, sino el cambio de mentalidad que propone.

Antes de pedir una tomografía, la pregunta sigue siendo la misma que siempre debió ser: ¿la radiografía convencional puede responder lo que necesito saber? Si la respuesta es sí, ahí me quedo. Si no, el CBCT tiene indicación clara y bien respaldada.

Lo que esta actualización añade es que ya no tenemos que tomar esa decisión con criterios difusos. La evidencia de la última década está ahora organizada en recomendaciones concretas, por etapa del tratamiento y por escenario clínico.

Referencias:

Sousa Melo SL, Fayad MI, Gohel A, Johnson BR, Kalathingal S, Mahdian M, Nair M, Setzer FC, Makins SR. AAE and AAOMR Joint Position Statement: Use of Cone-Beam Computed Tomography in Endodontics 2025 Update. J Endod. 2026;52(1):4-13.

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